Tras la eliminación copera de Barcelona y Valencia parecía que el Real Madrid tenía via libre para hacerse con el título, hablamos de la copa del Rey; nada más lejos de la realidad a la que ayer, un inmenso Real Zaragoza, bajó a los Beckam y compañía de la nube donde se habían instalado hace unas fechas tras encadenar una serie de engañosas victorias, y digo engañosas por que el juego del Real Madrid es penoso (tal y como cita el diario As al que luego me referiré). No tiene nada que ver este Madrid con el juego directo y el orden del Zaragoza, nada que ver con la fuerza y la disciplina del Valencia y por supuesto nada que ver con la magia del Barcelona. El Real Zaragoza de la mano de un increible Diego Milito, el mejor del encuentro con cuatro tantos, y de la joya de la cantera zaragozana Cani golearon sin misericordia a un pátético Madrid, juntos con la aportación de Ewherton con dos tantos y el trabajo incansable de Poncio y del resto del equipo. En el siglo XXI goleadas de esta índole ya no se encuentran por eso he creido conveniente dar desde mi modesto blog mi sincera enhorabuena al equipo maño. Y es que la semifinal está sentenciada aunque desde Madrid se lancen mensajes de esperanza en vez de elogiar el juego, la lucidez y el atrevimiento zaragocista (lo importante es participar ¿verdad amigos de As.com?) y tilden jugadores del Real Madrid como una anécdota el partido; ¡No! señor Iker Casillas, no ha sido una anécdota, ha sido una realidad, Diego Milito existe.